Día completo en Vilnius.

Tras nuestra llegada ayer con la visita de Trakai, hoy hemos tenido todo el día para conocer la capital de Lituania, Vilnius. Ha sido una jornada bastante intensa, aunque menos que la de ayer, sobretodo porque hemos descansado y dormido lo suficiente para reponer energías. Tanto que entre levantarnos y desayunar se nos han hecho las 10:30h. Así que rápidamente nos hemos ido un par de calles abajo en nuestro alojamiento a ver el museo de la KGB. Un museo que describiríamos en una palabra: espeluznante. Como aperitivo en los muros del edificio están escritos los nombres de los lituanos que fueron torturados y asesinados en su interior.

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Y a las puertas de la entrada observamos un pequeño monumento en el que una inscripción nos recuerda los años de ocupación soviética. Unos años que para los lituanos ojalá no hubieran pasado.

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Así que nos adentramos pues a conocer un poco mejor en qué consistieron aquellos duros años de ocupación. Es increíble hasta donde puede llegar el ser humano con tal de dominar e imponer su ideología. El museo fue una antigua sede de la GESTAPO de los nazis, aunque posteriormente pasó a ser el cuartel de la KGB, el servicio secreto de la antigua URSS. En él se exhiben a través de sus dos plantas toda una serie de imágnes, prendas, objetos y recuerdos de lo que se vivió allí y también de lo que padecieron miles y miles de lituanos deportados a los campos de concentración de Siberia y otras partes de Rusia.

Y es que Lituania fue ocupada y anexionada a la URSS a la fuerza, por lo que los disidentes acabaron pagando un alto precio. Además, lo más duro de esta ocupación fue la forma de hacerlo, ya que fue tras un pacto secreto con los nazis de Hitler. Esta imagen es prueba de ello y del sentimiento que tienen los lituanos.

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Aunque la parte más terrorífica del museo es la del sótano en en donde se encuentran las cárceles y salas de tortura. Pequeñas, minúsculas celdas donde se encerraban a presos políticos hasta su deportación o directamente a su ejecución, algo que tenía lugar en las salas contiguas donde el horror, el miedo y la tiranía eran llevadas a la máxima expresión. Estas paredes guardan para siempre las atrocidades que la antigua URSS comunista cometió durante tantos años.

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Hemos estado en el museo del Holocausto de París en los Inválidos, también en la casa de Ana Frank en Ámsterdam, pero lo que hemos visto hoy por desgracia supera todo ese mal y el terror del que tantas veces hablamos. La sensación que nos deja esta visita es bastante mala. Y especialmente porque aquello no fue una revancha por una guerra con sus rencillas. Aquello fue por imposición, porque sí. Simplemente horrible, algo que no debemos olvidar y que ojalá nunca, nunca vuelva a ocurrir. Menos mal que nuestros hijos Xavi y Àlex nos recuerdan que a veces la vida también es bonita, y que tiene sus cosas que valen la pena. Su inocencia, risas y juegos entre aquellos muros contrastan con lo que realmente se vivió allí.

A la salida hay un libro de firmas en el que los visitantes pueden dejar algún mensaje como recuerdo de la visita. Nosotros dejamos el nuestro escrito por puño y letra de Sonia.

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Salimos de allí tratando de “no olvidar”, sino de cambiar de pensamiento ya que estamos de vacaciones y preferimos los pensamientos alegres y positivos. Así que nos hemos ido ruta abajo bordeando el río de la ciudad hacia la Torre de Geminidas. Una torre en lo alto de un colina en la que antaño se erigía el castillo de Geminidas, el duque fundador de la ciudad.

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Para subir arriba del todo utilizamos el funicular que nos transporta en unos segundos. Las vistas son magníficas y nos dan una panorámica de la ciudad, aunque tampoco hemos permanecido demasiado reto ya que allí solo hay la torre y unos restos de uno de los muros del antigua castillo. O sea que realmente nada de nada.

20160804_135319Por eso nos hemos bjado con bastante rapidez para irnos hacia el casco antiguo de Vilnius, declarado como patrimonio de la humanidad por la UNESCO. Un centro histórico relativamente pequeño y en el que la calle principal, la calle Pilies es el punto de partida hacia la antigua puerta de entrada a la ciudad. Es una calle llena de restaurantes, tiendas, y varias iglesias y edificios importantes.

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La calle Pilies empieza en la plaza donde se encuentra la catedral de Vilnius. Una catedral católica y de color blanco, sin ningún ornamento especial ni exhuberantes decoraciones. Algo propio del carácter lituano, humilde. Mención especial merece también su campanario de color blanco “a juego” con la catedral. Pasamos por allí rápidamente aunque no nos hemos detenido demasiado, ya que estamos hambrientos. Así que como para volver al apartamento hay que hacer el mismo camino nos pararemos en la plaza más tarde.

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Y para comer nos hemos decidido por el restaurante Dvaras, famoso y del cual la gente habla bastante en los foros de viajes. Especial por servir comida lituana además de tener una ambientación típica en la que los camarero van con el traje tradicional del país.

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Nos hemos pedido como entrante pan negro típico lituano, una sopa también típica lituana de setas servida dentro de una taza hecha de pan (riquísimo), además de cerdo para Bruno y un plato de Salmón para Sonia, obviamente acompañado de dos cervezas de la tierra. La guarnición de los platos con verduras. Xavi tenía unos pinchos con patatas fritas. Comentar que estaba riquísimo, y que por 39 euros hemos comido muy bien. La pena ha sido que los niños estaban algo cansados y no hemos podido disfrutar del todo de la comida. Aquí os dejamos una fotos de los platos.

Después de comer hemos salido a callejear contranquilidad ya que Xavi y Àlex se han dormido en el carrito.  Así calle arriba hemos podido subir para ver diferentes edificios hasta llegar a la antigua puerta de entrada de la ciudad. La puerta del amanecer que es la única que se conserva de todas las que había en la ciudad. Del siglo XVI tiene aún la Virgen de la Misericordia por un lado, y los vanos redondos utilizados por los cañones como defensa en el otro.

 

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Iglesia Ortodoxa de San Paraskeva

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Iglesia de Santa Ana. Cuenta la leyenda que encandiló tanto a Napoleón que se la quiso llevar a París en la mano.

Desde arriba nos volvemos ir bajando de nuevo hacia abajo, aprovechando para comprar el souvenir del país que adornará nuestra buhardilla. En este caso se trata de una pequeña figura tallada en madera con forma de cara de demonio.

También hemos aprovechado para tomarnos un café en la plaza central del ayuntamiento mientras ha empezado a llover un poco y los niños seguían durmiendo.

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Así que callejeando nos volvemos de nuevo a la plaza de la catedral donde hemos podido admirar con más tranquilidad el edificio y hacernos algunas fotos.

Como el día alarga y aún tenemos tiempo hemos hecho un último esfuerzo para acercarnos al palacio presidencial y la Univesidad Vilnius, dos edificios que relamente vale la pena ir a ver.

IMG_7353  Palacio presidencial20160804_193825

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Universidad

Así pues, y ya con los deberes hechos, nos hemos vuelto al apartamento previa compra de la cena y de alguna que otra cosa para los próximos días, en especial potitos y papillas para Àlex.

Nuestro sentir general es que nos ha gustado Vilnius. Es una ciudad que nos deja un buen sabor de boca. De hecho esperábamos menos, Es verdad que es sencilla y no tiene edificios grandiosos y ostentosos, pero en su sencillez radica su belleza. Se nota que la ciudad está en crecimiento ya que hay muchas obras de accesos y mejora de infraestructuras, lo cual muestra que el turismo va en aumento. Nos ha gustado también la limpieza de cada rincón, de cada jardín, de lo bien cuidado que lo tienen todo. Se ve que la cultura comunista del orden y que esté todo impoluto les ha quedado interiorizada (algo bueno tenían que heredar). Además la gente es educadísima y (ya lo hemos comentado en otro post) muy silenciosa. Hablan con un todo de voz relamente varios puntos de los que estamos acostumbrados.

Mañana cambiamos de país y llegamos a Riga, la capital de Letonia. Antes haremos varias paradas en el camino ya que hay unos cuantes interesantes lugares por visitar. Será un día duro. Toca descansar. Buenas noches.

Autor entrada: brunete80

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