Primeros pasos en Roma.

Hoy ha sido nuestro primer día en Roma. Y aunque aún no hemos visto demasiado, ya hemos podido notar ese aire que destila a “ciudad eterna”, un lugar especial. Ha sido nuestra primera toma de contacto con la capital italiana ya que aunque hemos cogido el avión desde Valencia a las 09:30 de la mañana, no hemos podido empezar a “conocerla” hasta pasadas las 16:00 de la tarde. Y eso que hemos llegado antes de las 12:00 del mediodía y teníamos el traslado contratado para llegar más cómodamente a la ciudad con los niños y las maletas. Todo ha ido bien menos a la hora de entrar a nuestro alojamiento, el Roma Suites Apartments Navona. Resulta que nos han tenido más de 3 horas esperando a que viniera el chico con las llaves para poder instalarnos y aunque hemos aprovechado para comer en una Trattoria cercana al apartamento, hemos perdido un tiempo valioso para disfrutar de Roma. No en vano se este alojamiento se ha ganado una mala opinión en la página web de Booking debido a su pésima atención.

Una vez superado este percance nos hemos lanzado ávidos de ver al menos las primeras calles y plazas de Roma al tiempo que va cayendo ya la tarde en este último día del año. Hemos empezado a caminar sin rumbo fijo simplemente guiándonos por las señales que nos indican las distancias a los lugares más emblemáticos de la ciudad. Por suerte el apartamento está muy bien situado, apenas a dos calles de la Piazza Navona que es hacia donde nos ha llevado la propia ciudad. La Piazza Navona aparece en la película (y libro) “Ángeles y Demonios” y es el lugar en donde intentan asesinar al último cardenal Preferiti para ser Papa. Lo intentan arrojar al fondo de una fuente con esculturas de Bernini pero al final Robert Langdon (Tom Hanks) lo consigue salvar de morir ahogado. Está repleta de gente y hay además una pequeña feria con carrusel incluido que le da un bonito toque navideño.

Siguiendo aún sin rumbo específico llegamos al Panteón, uno de los grandes protagonistas de la ciudad. Hoy no es día de entrar ni tampoco de pararse mucho en los sitios. Nuestra idea era la de caminar y situar más o menos los lugares de obligada visita (y también los de no tan obligada) para establecer mejor la ruta de los próximos días. Así que hemos pasado ante este imponente edificio en el cual entraremos mañana. Desde fuera es fantástico.

Si una cosa es Roma, es que es una ciudad especialmente cristiana. Y es que en cualquier calle, en cualquier esquina, te encuentras con alguna iglesia construida en honor a algún virgen o santo. No en vano en Roma está la Ciudad del Vaticano, la sede de los representantes de Dios en La Tierra. En nuestro paseo hemos pasado por delante de una pequeñita construida en honor a San Ignacio de Loyola (un letrero a su entrada nos facilitó esta información). Hemos entrado por curiosidad y a parte de estar llena de feligreses nos ha llamado la atención el bonito Belén tan propio de estas fechas que tienen montado en su interior.

   

Tampoco nos hemos entretenido demasiado allí ya que no había mucho más que ver. Especialmente porque solo un par de calles más adelante teníamos nada más y nada menos que esto…

La espectacular Fontana di Trevi, una de las maravillas de esta ciudad. La habíamos visto en foto y nos podíamos hacer una idea de su enorme su tamaño, pero al llegar al cruce de tres calles (tre vie) lo que hemos visto ha superado nuestras expectativas. Este conjunto barroco construido y restaurado en varias épocas (se acabó en 1762) sobre uno de los antiguos acueductos que suministraba agua a Roma es sin ninguna duda uno de los atractivos de la ciudad. Y una muestra de ello es que la plaza se encontraba a rebosar llegando a ser incluso algo complicado poder acercarse para inmortalizarse junto a ella.

No nos hemos quedado mucho tiempo allí ya que vamos a volver otro día con más calma para verla en plena luz solar. El cansancio empezaba a notarse tras una larga jornada pero aún nos hemos ido a la famosa Plaza de España, no sin antes coger algunas provisiones. No se puede estar en Roma y no comer pizza por lo que no nos hemos resistido a la tentación (bueno y al hambre, jejeje).

Como decíamos nos hemos dirigido a la Plaza de España, otro de los lugares más conocidos de Roma. Y es que sus famosas escalinatas han sido testigos principales de los desfiles de moda que se realizan cada año. Desfiles en los que se han visto a modelos TOP como Claudia Shiffer o Naomi Campbell. Y al igual que todo el centro, la plaza también está muy concurrida lo que nos indica la vida que hay en Roma.

Y aunque no somos ningún modelo ni diseñador de alta costura, también nos hemos permitido el lujo de bajar estas escaleras y sentarnos un rato simplemente a “disfrutar del momento” como hacen muchos romanos. El lugar bien lo vale.

Pero para hoy ha sido suficiente y nos hemos ido a descansar a nuestro alojamiento. Han sido muchas horas desde que nos hemos levantado de buena mañana y nos encontramos bastante cansados. Tenemos los próximos 4 días para recorrer una ciudad que según lo visto en esta tarde intuimos que no nos va a decepcionar. De camino al apartamento hemos recogido la cena en un Mc. Donalds (esto empieza se va a convertir en una costumbre). Así solamente ha sido cenar y acostarnos, por lo que la tradición de comernos las uvas (o lentejas en este caso) será para otra ocasión. Mañana queremos aprovechar el día y levantarnos pronto. Nos hemos quedado con más ganas de Roma.

 

Autor entrada: brunete80

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