Santorini y Mykonos.

SANTORINI

Hoy era un día de esos que llevas esperando durante un tiempo. Te acuestas con las ganas de que la noche pase rápido para levantarte y conocer ese nuevo destino. Por suerte (o desgracia) para nosotros en esa época del año sobre las 05:30h ya es pleno día en Grecia y el sol que entra por la ventana del camarote nos indica que un nuevo día está comenzando. Desayunamos pronto y vemos que nuestro barco ya está atracado cerca de Santorini, posiblemente la más bella de las íslas Cycladas. Hay que coger un pequeño bote para llegar hasta tierra ya que el crucero no puede acercarse por la poca profundidad. Rápidamente nos subimos en para llegar a la isla.

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Santorini es una isla escarpada, volcánica y con grandes acantilados. Llegamos al pequeño puerto de Fira, la capital. Pero para poder estar realmente en esta localidad hay que subir a lo alto de la montaña ya que Fira se encuentra en lo más alto. Solo hay dos maneras de poder subir a Fira. Bien con el teleférico o en un pequeño paseo en burro por la ladera. Obviamente nos declinamos por la segunda. Primero por convicción personal ya que estamos totalmente en contra de  cualquier maltrato o vejación a los animales. Y también por ganar tiempo, ya que en esta etapa no disponemos de mucho.

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Santorini no es una isla con gran historia o legado cultural. Su principal atractivo reside en su belleza misma. Es su configuración geológica la que la hace especial. La explosión de un volcán sobre el año 1600 a.C le dio su característica forma de media luna. Las consecuencias de esa explosión aún son motivo de mitos y misterios. De hecho, Marinatos popularizó la idea de que en la explosión prehistórica de Tera, Santorini, está en el origen del mito de la Atlántida.

Se sabe que en torno al 1600 a. de C. la erupción del volcán terminó con una gigantesca explosión de la caldera. Como efecto de la explosión, la isla perdió buena parte de su superficie, y se puso en marcha un tsunami que asoló el Mediterráneo Oriental, provocando, entre otros efectos, una grave crisis en la civilización minoica de Creta. La explosión fue muy intensa y la emisión de polvo oscureció la atmósfera lo suficiente como para que el hecho fuera observado en China. El enfriamiento ha quedado registrado en los anillos de los árboles incluso en Canadá. Este fenómeno duró nueve días en Egipto, medio día en China y se estima que una hora en la Antártida.

Una vez en lo alto de Fira nos interesaba llegar al otro extremo de la isla, a la localid de Oia, famosa por su atardecer, y como no por esas casitas blancas y azules que pudmios ver en unos anuncios de iogurts o en la película de Mamma Mia. La naviera ofrecía excursión en bus, pero nosotros una vez más íbamos a ir por libre. Nos dirigimos a un pequeño rent a car para alquilar el quad que nos iba a hacer sentirnos como pequeños aventureros.

Creuer 186Ya con nuestro vehículo tomamos la carretera rumbo al norte por la única carretera que hay en esa dirección. La distancia no era muy larga y en unos pocos kilómetros ya habíamos llegado a nuestro destino. Y si el viaje fue de lo más placentero, pasear por esas hermosas callejuelas fue una experiencia visual fantástica. Pudimos disfutar de la belleza de las casa típicas griegas con su característico color azul y blanco. Unas casas las cuales forman parte de las escarpadas laderas de las montañas. El entorno invita a relajarse y simplemente a tomar fotos y más fotos. Además, por suerte no había demnasiada gente por allí ya que los demás excursionistas del barco se habían acabado de marchar. Algunas de las instantáneas que pudimos tomar son auténticas postales.

Mientras tomábamos el camino de vuelta con el quad, una ligera sonrisa aparecía nuestra cara mientras nuestra mente seguía presente en la caldera de Oia, recordando ese presioso paisaje blanquiazul.

Finalmente devolvimos el vehículo y bajamos la montaña de nuevo con el teleférico para regresar a la naviera. Tocaba zarpar pronto para a media tarde llegar a Mykonos donde tendríamos tres o cuatro horas para pasear por allí.

MYKONOS

Después de comer y descansar un poco ya estábamos en Mykonos. Como muchos sabréis, esta isla es muy famosa por su animada vida nocturna y gran cantidad de fiesta. Digamos que se trata de la Ibiza del Mediterráneo oriental. Nosotros no íbamos a ver esa parte de la isla, primero por poco tiempo, y segundo porque nuestro barco atracaba en Chora, la capital, en la cual la vida es más tranquila.

Así que bajamos a pasear un rato por allí y conocer los alrededores del puerto. La arquitectura de Mykonos es bastante similar a la de Santorini. Pero llama la atención sus estrechas calles empedradas con las casa cercas entre sí. Parece ser que esto se hizo para evitar el duro sol veraniego y el fuerte viento que allí sopla.

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Paseando por esas callejuelas una cosa nos llamó poderosamente la atención. Hay multitdud de casas que tienen una pequeña capilla en su interior. Después de indagar un poco y preguntar logramos saber que antiguamente los habitantes de Mykonos practicaban la piratería y eran tan devotos que prometían en caso de conseguir sus objetivos, edificar una capilla. El resultado de aquellas promesas fueron las numerosas capillas que se construyeron.

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Esas calles laberínticas nos llevaban hacia la parte baja de la localidad, concretamente a la llamada “pequeña Venecia”. Se la llama así por sus coloridas casas de dos y tres pisos asomadas sobre el mar y preciosos balcones de madera. Es sin duda un precioso lugar para contemplar una fantástica puesta de sol.

Creuer 247Y desde allí abajo nos faltaba subir unos metros hacia arriba para llegar a otro de los símbolos de Mykonos. Sus famosos molinos. Antes había quince molinos que se utilizaban para moler el trigo que se recogía en la isla, actualmente sólo quedan cinco. Desde allí arriba la panorámica tampoco esá nada mal.

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Finalmente volvimos paseando hacia el puerto mientras iba cayendo la noche. Había sido un buen día. Hoy habíamos podido disfrutar de dos de las más bellas y famosas de las islas Cycladas. Con nuestra luna de miel ya llegando poco a poco a su final, mañana nuestro destino era Rodas, otra gran desconocida para nosotros. veremos que nos depara la ciudada que albergaba el famoso coloso de la Antiguedad.

Autor entrada: brunete80

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