Levada do Caldeirao Verde.

Y hoy, más madera. Nos preparábamos para hacer otra levada. Ésta, la del Caldeirao Verde, más dura y más larga que las anteriores. Salimos tempranito para evitar aglomeraciones de gente y también poder ir a nuestra marcha y disfrutar del camino. Nos dirigimos dirección Santana. Y desde allí, tomamos un desvío carretera arriba por un camino de curvas hasta un gran aparcamiento. Dejamos el coche, y después de caminar 150 metros llegamos al Parque das Queimadas.

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Desde esas dos casitas de paja, nos esperaban 6,5km de frondoso bosque y naturaleza hasta llegar al Caldeirao Verde (caldera en portugués). Cabe decir que esta levada es muy segura ya que todo el camino está vallado. Su dificultad es media-alta (por su distancia). Su recorrido tiene un poco de todo, árboles frondosos, zonas semi oscuras donde casi no penetra la luz, túneles oscuros (hay que llevar linterna) y también espacios estrechos donde solamente cabe una persona.

Y después de un largo paseo llegamos a la caldera. Un bonito salto de agua de 60 o 70 metros de altura donde nos quedamos a descansar y a comer tranquilamente. Un bocadillo y un refresco para cada uno. Posiblemente, el almuerzo más relajante de nuestras vidas.

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Y después de comer y descansar un rato, volvimos hacia el inicio de la levada. Cogimos el coche, y como nos encontrábamos bien, decidimos ir a Cámara de Lobos, un pequeño pueblo típico de pescadores. Este pueblecito tiene su encanto de ver los barquitos pintados de colores anclados en una pequeña bahía que forma el paisaje.

Así terminaba otro largo y agotador día en esta preciosa isla, ya que al día siguiente íbamos a visitar la parte norte de la isla, donde también esperábamos ver unos bonitos paisajes.

Autor entrada: brunete80

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