Descanso por las islas griegas.

Después de un tiempo alejados de nuestras aventuras viajeras volvemos a ponernos en marcha para descubrir nuevos pedacitos de mundo. Y nada mejor que reemprender el paso de los elefantes con un viaje que por su significado se iba a convertir en un viaje inolvidable: un crucero por las islas griegas como colofón a darnos el “SÍ QUIERO”.

En nuestro caso nos costó un poquito escoger cuál sería nuestro destino. Bruno, amante de los Estados Unidos, soñaba con cruzar el Atlántico para ir a New York y recorrer la costa Oeste americana. En cambio Sonia, poco fan de los yankees, deseaba un destino más relajado después del estrés que supone organizar una boda y terminar al mismo tiempo la casa en la que íbamos a vivir. Así que después de “largas negociaciones”, la elección de un viaje-relax fue la que se acabó imponiendo. Eso sí, bajo promesa de Sonia a Bruno (y queda reflejado en el blog) de realizar algún día el viaje americano.

Y bien, de entre todos los destinos que iban surgiendo (París, Riviera Maya, Italia, etc.), uno despertó en nosotros dos especial curiosidad e interés. Por casualidad, vimos el anuncio en una agencia de viajes de un crucero por las islas griegas con salida desde Venecia. Además una de las escalas era en una ciudad croata llamada Dubrovnik. Era el llamado “Rondo Veneciano”. Entramos a preguntar, y cuando menos nos dimos cuenta ya teníamos contratado nuestro viaje de novios. La posibilidad de visitar varios destinos sin cambiar de “hotel” y el hecho de pasear por Santorini, Creta o Dubrovnik en un mismo viaje nos sedujo. Además, el hecho de visitar la romántica Venecia y la histórica Atenas nos dio el empujón definitivo.

recorrido_es

Así pues, sin casi darnos cuenta, ya estábamos empezando a escribir un nuevo capítulo del paso de los elefantes. Las semanas siguientes fueron las de documentación del viaje. Guías, foros y folletos nos sirvieron (en especial a Bruno) para preparar el viaje. Si bien un crucero se trata de un viaje bastante encorsetado debido a que la ruta ya está marcada y los horarios ya están estipulados, siempre tienes tu libertad para coger las excursiones que te ofrecen o montártelo por libre(es lo que íbamos a hacer).

Este era un viaje en el que teníamos grandes espectativas. El hecho de tratarse de nuestra luna de miel lo hace ya de por sí único. Si a esto le añadimos poder pisar las tierra de Platón y Aristóteles, descubrir el laberinto del Minotauro o admirar el majestuoso Partenón (la obra culmen de la cultura helénica), las ganas de partir se hacían cada vez más grandes.

Después de nuestra gran boda todo estaba a punto. Rondo Veneciano: allá vamos!!!

PUEDES LEER TODO EL DIARIO DE VIAJE EN EL SIGUIENTE ENLACE:

RONDO VENECIANO 2009

Autor entrada: brunete80

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