Visitar Sevilla justo cuando se celebra su Feria de abril, es una buena oportunidad para conocer a sus gentes y dejarse llevar por la fiesta, bailes, risas y rebujito. Es frecuente escuchar que en la Feria de abril solo hay casetas privadas y que esta fiesta es exclusiva para los sevillanos, así que son much@s los que se preguntan si merece la pena ir hasta allí sin conocer a nadie y la respuesta es que SÍ.

Por ello, he decidido escribir este post para contarte todo lo que necesitas saber para que tu primera visita al Real acabe por la puerta grande.

Acceso al recinto ferial

La Feria se encuentra en el barrio de los Remedios y para llegar hasta allí es preferible ir andando, en taxi o transporte público. Desde el centro de la ciudad se puede llegar andando unos 2 km, aunque si esta opción no te resulta apetecible hay servicio de taxis a todas horas y autobuses lanzadera muy con mucha frecuencia. Eso sí, evita llegar en coche, pues los atascos, los controles de alcoholemia y la falta de aparcamiento llegan a ser muy frustrantes.

También tienes la opción de llegar en metro y aunque las paradas más cercanas a la Feria son Plaza de Cuba, Parque de los Príncipes o Blas Infante, lo cierto es que después aún tendrás que caminar como 1 km más.

Al contrario, para irte de la Feria después de todo un día de diversión, la mejor opción es ir hasta la parada de taxi que hay justo en la entrada principal del recinto. Acceder al recinto ferial por la Portada, sí amig@, esa puerta que has visto iluminarse millones de veces por la televisión es todo un momentazo. Estar allí es como estar en el front roow de la Fashion Week flamenca, pues por allí acceden miles de personas luciendo sus mejores galas, cada cual más espectacular.

El Recinto Ferial está distribuido en tres zonas diferenciadas:

  • El Real, compuesto por 15 calles con nombres de toreros famosos y en las que se ubican las casetas.
  • El Infierno, solidaria al Real, es la zona preferida de los más pequeños, pues allí se ubican las atracciones de feria.
  • El aparcamiento. A reventar.

En la misma Portada tienes un Punto de Información donde te darán un mapa con la ubicación de todas las casetas del Real y te marcarán sobre plano las de acceso público para que no te pierdas. Allí mismo también puedes contratar diversas actividades como un paseo en coche de caballos o un FREE TOUR por el recinto, donde conocerás el origen de la feria e incluso tendrás acceso a varias casetas privadas y almuerzo.

Casetas de acceso público

No todas las casetas de la Feria son privadas, aunque sí la mayoría. Podríamos estimar que las privadas ocupan aproximadamente un 98% del total y en las que solo se puede acceder con invitación, por lo que si no conoces de antemano a ningún sevillan@ lo vas a tener crudo para entrar. Ten en cuenta que estas casetas privadas se financian con las cuotas que los abonados pagan religiosamente para montarse el fiestón durante esos días y hay una lista de espera de unos 25 años… casi ná.

No desesperes. En las casetas públicas la entrada es gratuita y libre, así que te lo puedes montar muy bien si quieres. Las casetas públicas más populares son las municipales de los distritos (barrios de la ciudad), la de los partidos políticos y la de los sindicados. Allí, la fiesta está asegurada. Vas a encontrar fiesta, bailoteos, comida y jarras de rebujito por doquier.

En cuanto a las privadas, merece la pena darse un rodeo por el Real para alucinar con sus decoraciones, ¡Menudo nivel tienen algunas!

Bailar sevillanas en la Feria de abril

¿Sabes bailar sevillanas? Si la respuesta es que no, mi consejo es que aprendas. Todo bicho viviente en el Real sabe bailarlas y resulta una buena manera de conocer gente e integrarte plenamente en la Feria a ritmo de palmas.

Si no tienes a nadie que te enseñe los pasos básicos antes de visitar la Feria, también puedes ver tutoriales en Youtube y aprender por tu cuenta, pues en la feria se escuchan sevillanas las 24 horas del día.

Dress Code del Real, cómo vestir en la Feria de abril

Esa es la pregunta del millón y la que más quebraderos de cabeza trae a todo el mundo que visita por primera vez el Real.

¿Vestido o pantalón? ¿Largo o corto? ¿Zapatos claros, de tacón o planos?… Me pasé días y días consultando por la red outfits para no desentonar e ir arreglo al protocolo sevillano y siendo sincera, lo único que encontré fueron a las famosas de turno recomendando modelitos de tal diseñador y donde tenía que dejar como aval mi casa solo para comprarme un botón.

Con este panorama y aunque me chiflan los vestidos de flamenca, acabé optando por ponerme de gala, tal cual si fuera a una boda, bautizo o comunión, así que con 50 euritos y reutilizando mis Popa de cuña tacón Abaka, ya hice la fiesta.

Recuerda que, para elegir el mejor calzado, es importante tener en cuenta que el suelo es de albero y que tienes que estar todo el día de bailoteo. Dicho esto, el calzado debe ser elegante, acorde a la vestimenta.

Los hombres lo tienen más fácil, todos van igual vestidos, como calcomanías. Americana, camisa sin corbata, zapatos de vestir y arreando.

Si al contrario que yo, te animas a enfundarte ese pedazo vestido de flamenca, ojo, que no todo vale amiga. Aquí tienes algunos consejos:

  1. La única noche donde no te debes vestir de flamenca es la primera, la Noche del Pescaíto y del Alumbrao.
  2. Pelo recogido, flor bien alta y pendientes largos.
  3. Por favor, obvia las tiendas de disfraces y alquila o compra un buen vestido de flamenca. Hay tiendas de alquiles o también puedes optar por comprar uno de segunda mano.

Comer y beber en el Real

Las jarras de rebujito van que vuelan. Esta traicionera bebida a base de vino manzanilla, refresco de lima, hierbabuena y mucho hielo se puede tomar en todas las casetas públicas y sienta de maravilla. Los precios rondan los 10 euros cada jarra de un litro para compartir en las casetas públicas.

Acompañando al rebujito podrás tomar también unas tapas al ritmo de sevillanas. Aunque los precios son algo carillos, la verdad es que en las casetas públicas no supone ninguna barbaridad.

Al contrario, comer y beber en las casetas privadas, si es que te dejan acceder a alguna, resulta bastante caro, solo una jarra de rebujito suele costar unos 30 euros.

Llegado a este punto ya has visto que, a diferencia de lo que se piensa, ni todo el mundo en Sevilla es socio de una caseta, ni todas las casetas son exclusivas para los socios. Para quienes no tengan caseta, que son la mayoría, lo habitual es ir moviéndose de una caseta pública a otra bebiendo, comiendo y bailando, así como disfrutando de la fiesta en las mismas calles del Real.

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