Viajando por la Estonia más rural hacia Narva, frontera con Rusia.

Seguramente hoy es el peor día de lo que llevamos de viaje. Aunque bueno, si hemos de ser justos, habría que decir que estamos hablando de la segunda parte del día, ya hacia el final. Pero eso es algo de lo que hablaremos al acabar de esta entrada.

Hoy hemos conocido la Estonia más rural. Esa que no se ve por muchos anuncios o diarios de viaje. Esa por la que estuvimos dudando a la hora de diseñar nuestra ruta a seguir desde Tartu. ¿Camino hacia la costa? (lo típico) ¿o dirección este hasta la frontera con Rusia?. Pues bien, como ya dijimos, al final escogimos esta segunda opción para descubrir lo más desconocido de Estonia. Así que tras salir de Tartu, hemos tomado dirección Este a ver qué nos depara el camino.

IMG_7947Nuestra ruta tiene como eje principal el Lago Peipsi, frontera natural entre Estonia y Rusia. Y bordeando el lago hemos visitado los pintorescos pueblos y aldeas que lo habitan. Hemos visto nidos de cingüeñas, señales de tráfico desconocidas para nosotros, construcciones especiales y también algunos personajes “peculiares”.

Pues bien. En estos pequeños pueblos viven las comunidades de “veterocreyentes”. Estas comunidades se opusieron a las amplias reformas de la iglesia ortodoxa del patriarca Nikon en el siglo XVII, por lo que se separaron de la iglesia ortodoxa rusa. Así pues, se trasladaron a vivir a las orillas del lago Peipsi desde donde hoy en día siguen viviendo fieles a su modo de vida tradicional, viviendo solamente de sus cultivos y de la pesca. Se calcula que son unos 15.000 miembros y son muy aficionados a las cebollas, las cuales cultivan en abundancia ya que creen que evita múltiples enfermedades. No nos lo quisimos perder y nos adentramos en estas pintorescas aldeas, como las de Kasepaa o Kolja.

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A las puertas de muchas casas hemos podido ver como están las cebollas colgadas junto con otras verduras para ser vendidas.

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Las ancianas del lugar, se pasan allí horas esperando a que algún vecino o curioso turista como nosotros les compre. Desde luego para nosotros ha sido una auténtica experiencia conocer esto. Si queríamos conocer la Estonia más rural, hemos acertado de pleno, ya que estas mujeres son sobretodo eso, rurales.

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Nosotros hemos querido, digamos que colaborar en que se mantenga la tradición veterocreyente (aunque fuera de manera simbólica) y por ello hemos comprado 1kg de tomates por 2 euros. Y así, nos hemos hecho también la foto con la mujer, lo cual nos hacía mucha ilusión (Primero Bruno se ha hecho una foto con otra mujer a la cual no hemos comprado nada ya que no tenía tomates).

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Hay que decir que las mujeres han sido realmente muy amables y no han puesto ningún probema para hacernos las fotos. Así pues, hemos seguido nuestro camino bordeando el lago y disfrutando del bonito paisaje. De hecho hemos parado en algunos bonitos sitios, como ante una Virgen de color negro parecida a la famosa “Moreneta” de Cataluña.

Personalmente ambos coincidimos en que ha sido un acierto venir hacia esta parte de Estonia en nuestro viaje, ya que la zona del mar nos parecía muy turistíca y “normal”. En cambio ahora estamos con la satisfacción de poder haber conocido estos lugares. Cuando programas un viaje lo haces siempre con alguna intención. Pues bien, hoy (de momento) se ha cumplido lo que buscábamos.

Después de estar toda la mañana de paseo obviamente a nos entra el hambre. Así que cuando hemos visto un bar-restaurante a la entrada de Ilva hemos parado a comer. Y hemos degustado un par de platos: uno de pollo y otro de cerdo, ambos acostados bajo una nube de queso, nata y champiñones. Una pasada de calorías, aunque bueno, son vacaciones.

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En nuestro camino a Narva, la ciudad fronteriza, teníamos otro punto marcado para parar y conocer. Y éste es el Convento ruso ortodoxo Pühtitsa de Kuremäe. Fundado en 1891 tiene más de 150 monjas. El complejo consta de 6 iglesias y está dominado por la catedral, sin duda de gran belleza. Hemos estado allí un ratito admirándolo.

Ya es media tarde y reemprendemos el camino hacia Sillamae, última parada de hoy antes de llegar a Narva, la frontera con Rusia. Hemos querido parar allí por su oscura historia, ya que Sillamae fue lugar donde se alojaba una fábrica secreta de uranio en la época de la URSS. Tan secreta que no aparecía ni en los mapas. Es por ello que quisimos parar también allí para ver los famosos edificios soviets, stalinistas y algún que otro monumento de la revolución. Pero desgraciadamene al llegar, no nos hemos sentido demasiado a gusto. Hemos sentido un ambiente bastante frío, ya que la gente no es demasiado amable. Más que turistas, nos hemos sentido como extranjeros. Nadie sabe inglés (ni siquiera las dependientes de la gasolinera) y además no han sabido (o no han querido) indicarnos donde podíamos ver esas estatuas y monumentos de la época comunista.

Así que tras un rato de dar vueltas por allí con el coche y sentarnos en un parque a darles la merienda a los niños (viendo a algunos jóvenes con pinta rara) nos hemos ido a Narva. Yendo de camino hacia allí seguimos pensando en cómo ha cambiado la gente al tiempo que nos hemos ido hacia el este. Pero entendemos que es normal, ya que al fin y al cabo son rusos que se han quedado a vivir allí tras la independencia del país. De todas formas, ya nos advirtieron hablando sobre esta zona de que no nos iba a gustar. Tanto una chica de erasmus que conocimos en Valencia como una familia de Tallin que vive en nuestro pueblo. Así que en cierta manera íbamos prevenidos.

Y obviamente, la llegada a Narva ha sido tal cual. Los carteles de las tiendas están escritos en ruso, y aún se nota mucho más esa sensación que llevamos desde Sillamae. La chica de la recepción del hotel es rusa total. Apenas sabe inglés y nos trata de una manera digamos bastante seca (para ser suaves). Por suerte ya es tarde y estamos cansados. Así que ha sido la excusa perfecta para coger la cena en un Mc. Donalds que hemos visto cerca del hotel y cenar directamente en la habitación. Para colmo, nada más llegar se ha puesto a llover y cada vez con más fuerza. Así que mañana será otro día. Haremos alguna foto y quizá visitaremos la famosa fortaleza de la ciudad.

Autor entrada: brunete80

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