Antes que nada debes saber que aunque actualmente es conocido como el Barrio Judío lo cierto es que no existió como tal, puesto que los judíos vivían repartidos por toda la ciudad de Berlín sin estar por tanto ubicados en un lugar concreto. Te contamos por tanto en este breve artículo qué ver y hacer en el denominado «Barrio Judío» de Berlín.

Scheunenviertel, el barrio de los graneros

Scheunenviertel, el barrio de los graneros, es una de las visitas imprescindibles en la capital alemana que supone un viaje en la historia a través de las fachadas exclusivas de sus edificios.

Este barrio era ampliamente habitado por muchos miembros de la comunidad y por ello alberga importantes lugares como la Nueva Sinagoga y el antiguo Cementerio Judío.
Es uno de los barrios que más rápidamente se transformó a partir de la caída del Muro de Berlín y hoy en día constituye con sus boutiques de moda, galerías de arte y pequeños restaurantes, el barrio más cool de la ciudad.

Situado muy cerca de Alexanderplatz, destinar una tarde a callejear por este barrio resulta un magnífico plan berlinés. ¿Te vienes a descubrirlo con nosotros?

Hackesche Höle, los patios más bonitos de Alemania

Una de las visitas más interesantes en el barrio de Scheunenviertel es conocer Hackesche Höle, la mayor zona de patios cerrados de Alemania construidos en 1906. Aunque actualmente no se encuentran entre las atracciones más populares de los turistas, sin duda será una de las visitas más chulas que puedes realizar en la capital alemana.

Este lugar supone el patio cerrado más grande de Alemania y uno de los más transitados y bonitos por sus fachadas de azulejos. En este patio vas a encontrar pequeñas cafeterías, boutiques de moda y diversas tiendas de arte, pero lo más interesante es que desde este lugar parten un total de 8 patios interconectados entre sí. Estos son los tres más famosos y bonitos.

Dead Chicken Alley

Sin duda es el patio más famoso de Berlín y uno de los más alternativos de la ciudad. El nombre de este callejón tiene el origen en un grupo de jóvenes que se hacían llamar “Los Pollos Muertos” y que compraron este lugar para poder expresarse libremente, ya que en el Berlín de 1989 la necesidad de expresarse con libertad chocaba con las prohibiciones regulatorias sobre arte callejero.

En Dead Chicken Alley también se encuentra el museo Anne Frank Zentrum, organización asociada al museo Ana Frank de Ámsterdam y que ofrece una exposición gráfica permanente basada en el icónico diario de Ana. Su famoso mural te da una pista de la ubicación exacta de la entrada al museo.

Como veis, este patio es una buena muestra de Street Art, con sus murales y grafitis con mensajes que no te dejan indiferente, dos interesantes museos y dos garitos (con precios bastante razonables) que invaden el lugar de buen rollo al caer la noche.

Si hay un free tour idóneo para visitar el barrio judío y conocer su historia y preciosos rincones es el que ofrece el portal CIVITATIS con guía en español y que puedes contratar pinchando en el siguiente ENLACE.

Rosenhöf

Este pequeño patio ajardinado y con pasarelas laterales es el más bonito de toda la ciudad. Con un singular sello Art Nouveau, tomarse algo en su terraza es una auténtica delicia.

Kunsthof

Este pequeño patio tiene un encanto especial y se encuentra muy cerca de la Sinagoga más grande de Alemania. Entre sus muchos atractivos, aquí encontrarás pequeñas boutiques y tiendas de arte.

Como llegar a Hackesche Höle

Para llegar hasta este entramado de bellos patios, aquí te dejo la información que debes anotar para llegar al punto exacto:

  • Dirección: Hackesche Höfe, Rosenthaler Straße 40, Berlín.
  • Tren: Hackescher Markt (líneas S5, S7 y S75).
  • Metro: Weinmeisterstraße (línea U8).
  • Tranvía: M1, M4, M5, M6 y M8.

Por qué visitar Hackesche Höle

Hackesche Höle, se ha convertido en nuestro planazo en Berlín. Ubicado en uno de los barrios con más historia de la ciudad, te ofrece una experiencia auténtica y diferente en la capital alemana. Descubrirás su singular arquitectura, boutiques de diseñadores emergentes, exclusivos cafés en el interior de los bellísimos patios, infinidad de galerías de arte escondidas y una atmósfera bohemia que ha convertido a este lugar en un punto de encuentro tanto para berlineses como para visitantes.

Patio del bario judío de Berlín

Además y si te interesa profundizar un poco más es la historia del barrio, dentro de uno de los patios cerrados se encuentra el museo de Otto Weidt, pues cuenta la historia de trabajadores judíos ciegos y sordos que fabricaban escobas y cepillos en este taller bajo la protección de Otto durante el Tercer Reich.

¿Te lo vas a perder?

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