Día en Belfast e inicio de la Causeway Coastal Route.

Hoy ya hemos empezado de lleno a conocer Irlanda y por lo poco que hemos visto esta isla no defrauda. Nos hemos levantado temprano para ir a Belfast ya que  teníamos compradas las entradas para ver el museo del Titanic a las 09:30h.

Las compramos en esta WEB y fue un acierto ya que además de evitarnos las colas, las pudimos encontrar un pelín más baratas.

Éste es uno de los imprescindibles para los que visitan Belfast, también para los que lo hacen con niños ya que a la entrada del museo hacen entrega de un mapa en el que los más pequeños tienen que encontrar peluches que representan la tripulación y pasajeros distribuidos por las diferentes salas.

La visita al museo dura en torno a las 2 horas y a Xavi y Àlex les ha encantado. En este artículo os contamos más:

Dos museos en Belfast para ir con niños.

Pero Belfast no es solo la ciudad del Titanic. Si bien tiene el honor de ser el lugar donde se construyó y zarpó el lujoso barco de la White Star Line, la historia de Belfast y también la de Irlanda del Norte no se puede entender sin conocer el conflicto por la independencia de Inglaterra entre los republicanos católicos y los monárquicos protestantes. Parte de la historia de este conflicto se puede ver a través de los famosos murales pintados en las paredes de los principales barrios de la ciudad. Y es allí hacia donde nos hemos dirigido para ver esos murales. Lo hemos hecho con el autobús turístico de la ciudad ya que no teníamos muy seguro la posibilidad de movernos y aparcar por la zona con la autocaravana.

Y la verdad es que no habríamos tenido problema ya que, tanto el barrio católico como el protestante en el que se ubican los murales, son amplios y tienen suficientes lugares para aparcar y tomar fotos tranquilamente. Son barrios en los que aún se palpa la tensión de lo ocurrido durante décadas en la ciudad y en el que dependiendo el lugar en el que estés se venera un bando u otro.

Lo explicamos de manera más detallada en este artículo sobre la ciudad de Derry, lugar donde tuvieron lugar los acontecimientos más duros del conflicto político-religioso entre Irlanda y el Reino Unido.

¿Derry o Londonderry? Una ciudad en eterno conflicto.

En primer lugar hemos paseado por el Falls Road, barrio cristiano. Sin lugar a dudas el mural más famoso y característico es el de Bobby Sands,  miembro del IRA quien murió en la cárcel tras una huelga de hambre de 66 días como protesta por la dura política “apartheid” de Margareth Thatcher. Sands moría así a los 27 años convertido en mártir por el republicanismo católico. Hoy en día sigue siendo recortado y venerado con murales como éste. Justo en el lateral del edificio de la sede del Sinn Fein (partido republicano) destaca su frase “nuestra venganza será la risa de nuestros niños”.

También en lugares como el “Jardín del Recuerdo” un pequeño espacio para honrar a los muertos en la lucha. Es un sitio de gran carga emotiva donde se agolpan los símbolos republicanos que reclaman una Irlanda unida. Símbolos como cruces celta, lengua gaélica o bandera de la república entre los nombres de los que ya no están. Realmente el silencio es sobrecogedor.Es imposible quedarse impasible ante ello.

Casi al final de Falls Road se encuentra el famoso Muro Internacional. Un recorrido a través de murales en los que se puede leer el famoso “I have a dream” de Martin Luther King, ver a Mandela con el puño en alto, recuerdos a la revolución cubana o el fin de la ocupación israelí de Palestina. Hay también murales en pro de Amnistía Internacional el cambio climático e incluso uno con la bandera republicana española y la frase “no pasarán”. Son pues murales de reivindicación y protesta, generalmente a favor del más débil.

Justo al final del muro se pueden ver las barreras que aún hoy se cierran cada noche para separar la zona cristiana con los barrios protestantes. Otra muestra más de que aunque se firmó la paz, la reconciliación no ha sido efectiva. Si bien durante el día es seguro visitar este lugar, es recomendable no hacerlo por la noche.

Al pasar la puertas y llegar a la parte protestante, la decoración cambia por completo. Calles más amplias, casas más grandes y paisaje típico de un barrio residencial inglés. Obviamente los murales con tintes totalmente diferentes, tal y como se puede ver en otro gran muro a la entrada. Apoyo al pueblo israelí, consignas a la corona y reclamación de respeto y recuerdo a lo sucedido hace años. Un sentimiento diametralmente opuesto al barrio católico.

Estos murales del lado lealista son más provocadores y de temática militar. El histórico rey Guillermo III de Inglaterra, soldados británicos o miembros del Ulster decoran las paredes de las casas con el lema “Quis separabit” (¿Quién podrá separarnos?) . Unas casas que nos han llamado especialmente la atención ya que están repletas de banderas británicas. Algunas de ellas llegan incluso al extremo de tener fotos de la familia real británica en sus ventanas lo que demuestra el sentimiento monárquico de sus ocupantes y de la imposibilidad de reconciliación (al menos de momento) entre los dos bandos de la ciudad.

Y después de ver los murales de Belfast nos hemos vuelto a la zona del puerto ya que justo en frente del museo del Titanic (5 minutos a pie) se encuentra el museo W5, un edificio con 5 plantas hecho expresamente para los niños en el que se mezcla ciencia, experimentación y juego libre. Imprescindible si se viaja a Belfast con niños. 

Dos museos en Belfast para ir con niños.

Seguro que Belfast tiene más para ofrecer al viajero, pero nuestra ruta tenía que seguir. Así que cuando Xavi y Àlex se han cansado de correr y jugar en el W5 hemos ido en busca de un lugar que los fans de la serie Juego de Tronos (nosotros lo somos) conocerán muy bien. A menos de una hora de camino de la capital de Irlanda del Norte se encuentra The Dark Edges, el Camino Real en la serie, que es un camino delineado por enormes hayas a ambos lados y cuyas ramas se entrelazan formando un fantasmagórico túnel.

Fue la familia Stuart que en el siglo XVIII plantó estos árboles con el propósito fue impresionar a los visitantes cuando se aproximaran a la entrada de su mansión georgiana. Pues sin ninguna duda consiguieron el efecto que buscaban, ya que la postal es literalmente impresionante. Eso sí, recomendamos visitar The Dark Edges al final del día cuando ya ha bajado el sol y quedan pocos visitantes porque de lo contrario os encontraréis con toda la muchedumbre y os será casi imposible hacer una foto. De hecho eran cerca de las 20:30h de la tarde y aún encontramos algunas personas por allí. Viajar en autocaravana permite la libertad de poder pasar la noche en casi cualquier sitio por lo que no estamos siempre pendientes de las horas.

La jornada estaba llegando a su fin. Así que cerca de las 21:00h pero aún con el día muy iluminado (aquí anochece tarde en verano) nos hemos ido hacia un camping en el que pasar la noche y que estuviese ubicado en la Causeway Coastal Route, la carretera de la costa del gigante la cual está considerada por National Geographic como una de las 10 mejores rutas del mundo para hacer en coches.

Un poco a la aventura y gracias a nuestras apps de lugares de camping y pernocta para caravanas hemos llegado al Maguire Strand Caravan Park. Un camping muy pequeñito pero ubicado en un sitio idílico, al borde del mar pero con la ocupación al 100%. Pero hemos tenido muuucha suerte porque sin reserva y haciéndose de noche, los dueños (un matrimonio entrañable) nos han hecho sitio en una apartadito justo delante de la playa. Ha sido fantástico ya que aún hemos podido bajar un poco a la arena y disfrutar de un bonito atardecer antes de ir a cenar y descansar.

Vistas desde nuestro alojamiento (un auténtico lujo)

 

Autor entrada: brunete80

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *