Qué ver en Belfast en un día

Durante nuestro roadtrip por la isla de Irlanda pasamos un día en Belfast, la capital de Irlanda del Norte. Teníamos marcada como obligada la visita a esta ciudad de casi 300.000 habitantes cargada de una sangrienta historia, y aunque Belfast bien merece dos o tres días para conocerla mejor, preferimos utilizar solo uno y pasar más tiempo en otras zonas más rurales y salvajes para disfrutar con nuestros niños, tal y como relatamos en los demás posts de este viaje.

Pero a pesar de ello, intentamos aprovechar al máximo nuestro tiempo. Te contamos lo que hicimos durante un día en Belfast con nuestros dos niños.

A lo mejor no lo sabéis, pero Belfast es la ciudad en la que se construyó y desde donde zarpó el Titanic, el archiconocido barco “insumergible”. Como testigo de aquello está el museo del Titanic, al cual nosotros fuimos y que debe ser un imprescindible en la visita a la ciudad. Os recomendamos también comprar las entradas previamente. Nosotros lo hicimos en esta WEB y fue un acierto ya que además de evitarnos las colas, las pudimos encontrar un pelín más baratas.

Este museo es también perfecto para los que lo hacen con niños ya que a la entrada del museo hacen entrega de un mapa en el que los más pequeños tienen que encontrar peluches que representan la tripulación y pasajeros distribuidos por las diferentes salas.

La visita al museo dura en torno a las 2 horas y a Xavi y Àlex les ha encantado. Justo en frente del museo del Titanic (5 minutos a pie) se encuentra el museo W5, un edificio con 5 plantas hecho expresamente para los niños en el que se mezcla ciencia, experimentación y juego libre. Imprescindible si se viaja a Belfast con niños.

En este artículo te contamos más sobre ambos museos.

Dos museos en Belfast para ir con niños.

Pero Belfast no es solo la ciudad del Titanic. Si bien tiene el honor de ser el lugar donde se construyó y zarpó el lujoso barco de la White Star Line, la historia de Belfast y también la de Irlanda del Norte no se puede entender sin conocer el conflicto por la independencia de Irlanda entre los republicanos católicos y los monárquicos protestantes.

Te explicamos de manera más detallada lo que significa el “conflicto” entre británico-irlandés en este artículo sobre la ciudad de Derry, lugar donde tuvieron lugar los acontecimientos más duros del conflicto político-religioso entre Irlanda y el Reino Unido.

¿Derry o Londonderry? Una ciudad en eterno conflicto.

Parte de la historia de este conflicto se puede ver a través de los famosos murales pintados en las paredes de los principales barrios de la ciudad. Unos barrios en los que aún se palpa la tensión de lo ocurrido durante décadas en la ciudad y en el que dependiendo el lugar en el que estés se venera un bando u otro.

En primer lugar hemos paseado por el Falls Road, barrio cristiano. Sin lugar a dudas el mural más famoso y característico es el de Bobby Sands,  miembro del IRA quien murió en la cárcel tras una huelga de hambre de 66 días como protesta por la dura política “apartheid” de Margareth Thatcher. Sands moría así a los 27 años convertido en mártir por el republicanismo católico. Hoy en día sigue siendo recortado y venerado con murales como éste. Justo en el lateral del edificio de la sede del Sinn Fein (partido republicano) destaca su frase “nuestra venganza será la risa de nuestros niños”.

También en lugares como el “Jardín del Recuerdo” un pequeño espacio para honrar a los muertos en la lucha. Es un sitio de gran carga emotiva donde se agolpan los símbolos republicanos que reclaman una Irlanda unida. Símbolos como cruces celta, lengua gaélica o bandera de la república entre los nombres de los que ya no están. Realmente el silencio es sobrecogedor.

Casi al final de Falls Road se encuentra el famoso Muro Internacional. Un recorrido a través de murales en los que se puede leer el famoso “I have a dream” de Martin Luther King, ver a Mandela con el puño en alto, recuerdos a la revolución cubana o el fin de la ocupación israelí de Palestina. Hay también murales en pro de Amnistía Internacional el cambio climático e incluso uno con la bandera republicana española y la frase “no pasarán”. Son pues murales de reivindicación y protesta, generalmente a favor del más débil.

Justo al final del muro se pueden ver las barreras que aún hoy se cierran cada noche para separar la zona cristiana con los barrios protestantes. Otra muestra más de que aunque se firmó la paz, la reconciliación no ha sido efectiva. Si bien durante el día es seguro visitar este lugar, es recomendable no hacerlo por la noche.

Al pasar la puertas y llegar a la parte protestante, la decoración cambia por completo. Calles más amplias, casas más grandes y paisaje típico de un barrio residencial inglés. Obviamente los murales con tintes totalmente diferentes, tal y como se puede ver en otro gran muro a la entrada. Apoyo al pueblo israelí, consignas a la corona y reclamación de respeto y recuerdo a lo sucedido hace años. Un sentimiento diametralmente opuesto al barrio católico.

Estos murales del lado lealista son más provocadores y de temática militar. El histórico rey Guillermo III de Inglaterra, soldados británicos o miembros del Ulster decoran las paredes de las casas con el lema “Quis separabit” (¿Quién podrá separarnos?) . Unas casas que nos han llamado especialmente la atención ya que están repletas de banderas británicas. Algunas de ellas llegan incluso al extremo de tener fotos de la familia real británica en sus ventanas lo que demuestra el sentimiento monárquico de sus ocupantes y de la imposibilidad de reconciliación (al menos de momento) entre los dos bandos de la ciudad.

Como hemos dicho, Belfast tiene más para ofrecer al viajero. Pero para si estás un solo día en la ciudad, el auténtico imprescindible es realizar la ruta de los murales. Hay otros lugares que no visitamos como el Ayuntamiento, el edificio de la Ópera o el Mercado de St. George. Y por si no lo sabías, en Belfast comienza una de las mejores rutas rutas que se pueden hacer en coche. La Causeway Coastal Route, o lo que es lo mismo, la Ruta por la Costa del Gigante sobre la cual también te hablamos en el siguiente artículo:

Qué ver en la Causeway Coastal Route

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies